lunes, 13 de diciembre de 2010

Wikileaks (Práctica 8 para la asignatura de EEC)


El mundo necesita de personas como Julian Assange
“We Open Governments”[i]


[i] Lema de Wikileaks

Según el código deontológico de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, la FAPE: “El primer compromiso ético del periodista es el respeto a la verdad”. Sin embargo, con las filtraciones que ha recibido Wikileaks y ha hecho públicas este año, la verdad queda muy en entredicho. Asimismo, las últimas filtraciones del Departamento de Estado de las que se está informando desde cinco periódicos a todo el planeta (El País, The Guardian, Le Monde, The New York Times, y el semanario alemán Der Spiegel) dan la sensación de estar haciéndonos despertar de un sueño. Además, parece que hasta la fecha, el mundo hubiera vivido en un cuento o en verdades a medias. Y decir una verdad a medias… es mentir dos veces.
Así que, nuevamente, si ya la objetividad era una de las grandes mentiras o de las imposibilidades del periodismo, ahora “la verdad”, ese primer compromiso ético del periodista, es otra gran mentira o imposibilidad […] Pero, a pesar de que ahora se estén dando a conocer cosas que se creían de otra manera o que no se conocían, seguramente seguirán siendo tan subjetivas que no serán las verdades absolutas.
 Sin embargo, estas informaciones están dando una amplia visión de en qué mundo vivimos. Las filtraciones de Wikileaks muestran como esos intentos de los países por llevarse todos bien no es más que un fracaso. Además, muestran que gran mentira es la diplomacia.
 La nueva generación debería de darse cuenta que el presente no es más que otro capítulo de esa historia en la que los países intentan o pretenden hacer ver que se intentan llevar bien. Pero, no han pasado más que 65 años desde la Segunda Guerra mundial y en España, 71 desde la Guerra Civil, y las nuevas generaciones lo consideran no más que Historia, pero es mucho más.
 Desde mi punto de vista, con Wikileaks ocurre lo mismo que con la crisis económica, se está viviendo en el presente, pero los presentes no son conscientes de la relevancia de estos sucesos y de que algún día pasarán a los libros de texto y no serán más que Historia...
 Por otro lado, hay quien está a favor de que se sigan descubriendo todas las informaciones que debería de conocer cualquier ciudadano que habita en la tierra sobre lo que hacen sus líderes políticos. Pero también hay quien está en contra por miedo a las consecuencias en la relaciones entre los Gobiernos. En la ignorancia se vive muy bien, no cabe duda […]
 Es cierto que se están dando informaciones de gran interés, pero también se están dando otras que a en mi opinión no parecen más que un simple cotilleo, como que el presidente de Libia,  Muammar Al-Khadafi, sea hipocondriaco; o que Hilary Clinton esté preocupada por la salud mental de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner. Es probable que este tipo de informaciones sean de interés para los ciudadanos en el sentido en que pueden dar a conocer cómo son realmente quienes los lideran, pero son noticias a las que se les ha dado mucha mucha relevancia.
 Asimismo, son tantos los cables del Departamento de Estado que, yo personalmente, me siento bombardeada por una gran cantidad de información, de la que tiene privilegio un sólo periódico de mi país (El País) y por lo que es más difícil hacerse una buena percepción de cada acontecimiento. La percepción generalizada que en estos momentos se puede hacer es la de la función y los resultados (actuales) de Wikileaks así como de su fundador, de momento detenido, Julian Assange.
 Considero que esta organización está poniendo las cartas sobre la mesa y dejando en entredicho toda la realidad y la percepción de muchas personas del mundo. Considero que Julian Assange pasará a la Historia o mejor dicho al Cuento en el que vivimos. Y espero que las próximas filtraciones prometidas sobre los grandes bancos, multinacionales y farmacéuticas salgan a la luz. Si ya en los papeles del Departamento de Estado de los EEUU se ha especificado que la farmacéutica Pfizer pagó al Gobierno de Nigeria 75 millones de dólares para evitar un juicio al haber experimentado un medicamento llamado Trovan y haber muerto 11 niños […] uno ya se puede imaginar hasta el infinito, no se quedará muy corto cuando descubra que otras atrocidades así, puestas sobre la mesa, se han llevado a cabo sin más […]
 El ser humano está escribiendo su propio libro, su propia historia, su propio cuento y por lo visto, le encanta el drama y la catástrofe, adora el etnocentrismo, ama la guerra y la sangre, y se jacta de su autodestrucción y de la de su casa, el planeta tierra. Así que necesite de la hipocresía y el cinismo para sobrevivir… Seamos escépticos, pero leamos este libro con atención, merece la pena.

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