Mírame. Qué ves. Yo sólo una mirada vacía que en ocasiones quiere decir algo, pero que queda en nada.
Mírame. Qué ves. Quisiera conocerte mejor, pero tengo miedo de los abrazos amargos.
Abrazos amargos: 1. Esos en los que aprietas muy fuerte para sentir a la otra persona muy cerca y donde percibes que la otra persona no siente lo mismo que tú. Entonces, aun en un abrazo, la sientes lejos. 2. Esos abrazos que tú sabes que son de despedidas para siempre y por ello, son amargos.
Caliento mis manos poniéndolas encima de la llama de una vela. Sonrío. Te miro mientras caliento mis dedos. Te sonrío. Busco una mirada sincera o una sonrisa; ambas cosas. Y sueño con un abrazo sin adjetivos.
La comida no puede ser amable, me dijeron una vez. Sin embargo yo estoy convencida de que la comida ha sido algunas veces más amable que otras. A veces la solución es tan simple como evitar el vinagre o soplar hasta que enfríe.
Te siento en el viento. Pero, cómo puedo sentirte, si nunca te he tocado. Y mis manos están frías. Y la vela se ha apagado.
Mírame. Qué ves… Puedes abrazarme si tienes miedo.